Sin duda la primer jornada de los Corsos Populares dejó un saldo positivo, más allá del aspecto económico, que también marcó un dato positivo para la organización. Desde las 20 se vió un movimiento más que importante de gente, que estuvo esperando en largas filas para ingresar al circuito.«
Por Osvaldo J Sosa
Buena iluminación en el sector de jurados y palco, pero podría agregarse alguna otra lámpara, sobre todo que iluminen de forma frontal a los protagonistas del espectáculo.
Hubo pocos mascaros, aunque algunos se destacaron por su vestuario. Volvió la Vaca al corso y fue muy bien recibida. Con los colores de la tradicional Holando Argentino y un lema No a las Papeleras, La Vaca hizo su despliegue por avenida Rocamora desde Doello Jurado hasta metros de calle 25 de Mayo.
También este año la murga Tres Deseos en su excelente presentación (vestuario y en conjunto) recrea a los tradicionales caretones, de aquellos corsos de la década de los años 60)
Las murgas mostraron una buena preparación y un vestuario que en algunos casos es espléndido y en otros puede mejorar.
Primero el espectáculo
Sin dudas que los Corsos Populares tienen el juego de la espuma como un atractivo excluyente. Sin embargo, el juego no tiene delimitaciones y entonces muchos en tren de jugar se meten entre los protagonistas de las murgas y afean sobre manera el despliegue dentro del circuito. Algo que debería ser corregido. Son muchos los que abonan la entrada para ver el espectáculo murguero y tienen derecho a disfrutarlo. Para quienes juegan con espuma, tratándose de una avenida (llámese Rocamora o Avenida Parque) podrían utilizar el otro andarivel, así quienes quieran mirar podrán hacerlo cómodamente y quienes quieran jugar tendrán su espacio para ello.