Una de las notas distintivas de la época es la conquista social alcanzada por las mujeres. Pero la idea de la perfección corporal, se ha convertido en un tormento para muchas de ellas.
Resulta difícil adivinar si detrás de la juventud “conectada” de hoy, se incuba la catástrofe cultural de mañana. Como sea, quienes defienden el modelo de la lectura tradicional, algo de eso insinúan.
El país pasó de una época (en los ‘90) en que los científicos emigraban al exterior, a otra en la cual se fabrican a una tasa que el mercado laboral no puede absorber.
¿Qué puede esperarse del nuevo siglo? ¿Nos encaminamos a una era de prosperidad, paz y justicia? ¿O lo que viene es un mundo plagado de catástrofes y violencia?
Hacen de compañía a muchas personas solas, son un sucedáneo a otros vínculos humanos, aparecen como el guardián de la casa, o en un contexto de vida artificial (propia de la ciudad) nos reconectan con el mundo orgánico.