Comprender lo acontecido en  Tucumán durante el Congreso de 1816, significa analizar múltiples causas y acciones políticas, económicas, religiosas  y sociales que se venían desarrollando, inclusive, antes de la Revolución de Mayo.

 

Lic. Marcos Henchoz*

Especial para elDía

 

“Al principio del proceso emancipador se trataba de fundar una nueva autoridad legítima supletoria de la soberanía del monarca cautivo” (1). De hecho, a modo ejemplo, los diputados por Buenos Aires y San Luis no tenían instrucciones para avanzar en  propuestas libertarias aunque sí de dictar una constitución.

Hoy conmemoramos un nuevo aniversario de la Declaración de la Independencia del 9 julio de 1816. Antes de avanzar en las ideas que deseo expresar en este artículo, quiero hacer mención a la Declaración de Independencia de 1815, dada en Concepción del Uruguay, en el llamado Congreso de Oriente o Congreso de los Pueblos Libres.

La Liga o Unión de los Pueblos Libres –conformada por Entre Ríos, Corrientes, las Misiones Orientales, Santa Fe, la Banda Oriental y Córdoba- fue creada por la decisión política de José Gervasio Artigas (hombre de la historia que debería ser considerado prócer argentino), frente a las acciones que venía llevando Buenos Aires con su fuerte posición centralista.

 

Asamblea del Año XIII

Los enfrentamientos entre los hombres de la Liga de los Pueblos Libres y el centralismo porteño tenían antecedentes desde 1813. En esta fecha se reunió la Asamblea y los diputados porteños no reconocieron a los miembros de la Liga bajo la excusa de no haber respetado la forma de elección. Lo real fue que las Instrucciones del Congreso de Abril (la de los Pueblos Libres) solicitaban Independencia, República y Federación. Algo que los porteños no estaban dispuesto a discutir.

 

La Independencia de 1815

No hay actas documentales de la Declaración de Independencia de 1815; aunque por diversos escritos personales, cartas y borradores de tratados se reconoce que fue real lo sucedido en Concepción del Uruguay. Allí estuvieron presentes los representantes de Córdoba, Entre Ríos, Corrientes, Santa Fe, la Banda Oriental y Misiones para discutir sobre la organización política –federación-, económica –comercio- y social –redistribución de la tierra y adquisición de nuevos derechos- de los Pueblos Libres.

 

En Tucumán en 1816

El 24 de marzo de 1816 comenzaron las deliberaciones en Tucumán con el afán de declarar la independencia y así evitar que todo lo realizado hasta el momento se derrumbara. El 9 de julio se dio el grito libertario bajo la presidencia del diputado por San Juan, Narciso Laprida. El Acta sometida a votación y aprobada por aclamación decía que “las provincias de la Unión fuesen una nación libre e independiente de los reyes de España y su metrópoli”. Aunque el día 19 se modificó agregando al texto original “y de toda otra dominación extranjera”.

Este no fue un detalle menor debido a que muchos congresales y asistentes al Congreso (entre ellos Belgrano y San Martín) mantuvieron una postura política orientada hacia la monarquía constitucional (2). El diputado por Buenos Aires, Antonio Sáenz, en los informes brindados en 1817 acerca de la actividad del Congreso, sostuvo que “no fue difícil reunir la generalidad de dictámenes a favor de la monarquía constitucional como la más adecuada a la naturaleza y necesidad del país, y la más propia para acabar con la anarquía”. Lógicamente, son muy diferentes las opiniones políticas en cuanto a la organización del país entre los congresales de Tucumán y los de la Liga de los Pueblos Libres. Recordemos que éstos plantearon una confederación en donde las provincias sostuvieran un sistema autónomo. Los movimientos políticos fueron contundentes. Los objetivos de Tucumán eran dos: declarar la independencia y dictar una constitución. Uno se cumplió; para el otro hubo que esperar más de treinta años.

 

El relato centralista

Nuestra historia está signada por un fuerte relato centralista que indica un modelo de país y, por ende, una determinada construcción socio-política. En nuestros días, decimos que somos independientes en términos formales de otros países. Aunque este mundo globalizado nos impone constantes políticas de “pérdidas de fronteras” no sólo en el plano económico-financiero sino, también, en el cultural que es la principal herramienta de colonización actual.

A 196 años de aquel gesto patriótico del Congreso de Tucumán que duró unos meses allí y luego se trasladó a Buenos Aires en donde funcionó hasta 1820; debemos avanzar hacia actitudes y decisiones políticas que estén acordes a la Independencia de un país. Entre las medidas a adoptar tendrían que estar el respeto estricto a las instituciones de la República, la no profundización de la pobreza estructural, desarrollo de planes energéticos con tecnologías alternativas, la defensa de las economías regionales y de la distribución de los recursos económicos a favor de las provincias y no de las necesidades políticas partidarias, la defensa de los recursos naturales como riquezas estratégicas; entre otras acciones.

Por último, considero que el gran desafío de los próximos años, en término político-económico, tiene que estar en la búsqueda de alternativas serias para avanzar en un verdadero federalismo y dejar en el pasado los gobiernos unitarios y centralistas; en donde, las reglas de convivencia política estén dadas por las instituciones republicanas y no por el humor o el antojo de unos pocas personas.

 

Bibliografía consultada:

(1) GOLDMAN Noemí (1998) “Crisis Imperial, Revolución y Guerra 1806-1820”, en Nueva Historia Argentina, Tomo III, Editorial Sudamericana, Buenos Aires.

(2) PEREZ GUILHOU Dardo (1966), Las ideas monárquicas en el Congreso de Tucumán, Ediciones Depalma, Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad de Mendoza, Mendoza.

Historia Integral de Argentina (1995) “La Independencia y sus conflictos”, Tomo IV, Editorial Planeta, Buenos Aires.

SALA DE TOURON, Lucia (2000) José Gervasio Artigas, Biblioteca Ayacucho, Caracas

Docente

 

Acto central e institucional

Hoy a las 10.30 se realizará en la Plaza San Martín el acto protocolar, para conmemorar el 193° aniversario de la declaración de la Independencia de nuestro país. Presidirán la ceremonia el Intendente Juan José Bahillo y el viceintendente Carlos Caballier.