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El próximo lunes se iniciarán las clases del cuarto año de la Escuela Nº 5 concretando un sueño de los sueños de la zona.
Por Claudia López
Es bueno, a veces, dejar de pisar tierra y ascender a las alturas del espíritu; también lo es navegar por las aguas para llenarse de espíritu.
Fue una vez parte del Departamento Gualeguaychú, luego cobró autonomía política, me refiero al Departamento Islas del Ibicuy, tierra con sonido de aves y nombre aborigen.
Allí, donde el cuerpo del suelo es atravesado por miles de arroyos, hay niños y jóvenes que se levantan muy temprano para tomar la lancha que los llevará a la escuela, que zarpa llena de voces y ruido de motores. Y ahí va la comunidad juntándose muelle a muelle en cada uno, una madre, un padre, un hermano acompañan a los niños o jóvenes que se dirigen a la escuela.
Ir a una escuela “de aguas” tiene un sabor especial, y basta entrar por primera vez a cualquiera de ellas para quedar prendado de su magia. Allí se siente el sabor y el olor de la patria.
La ceremonia del izamiento y el arrío de la bandera cobra un clima especial, con un fondo de arrullo: esta es nuestra Argentina, nuestra Provincia, nuestra tierra, pródiga en lo que a tantos les falta. Esa agua que discurre mientras la bandera sube, recortada sobre el cielo y la figura de los chicos, formados junto a sus docentes, nos repite diariamente cuán ricos somos en recursos naturales y humanos. Y cómo hay una voluntad en la gente de seguir enriqueciéndonos y haciendo cotidianamente la historia nuestra con cosas simples.
Ser protagonista de la creación de una escuela es uno de los hechos más promisorios que pueden ocurrirnos, desde todas las condiciones en las que nos toque participar: como alumnos, docentes, directivos, vecinos, funcionarios, políticos. Una escuela, cambia la geografía de la vida no solo de quienes en ella se forman sino de toda la comunidad, que de una manera u otra se relaciona con ella.
Y eso es justamente lo que ocurre, en estos días, en la Escuela Nº 5 de Arroyo Martínez: se siembra una esperanza y una fé.
La resolución 847 /10 del Consejo General de Educación de la Provincia de Entre Ríos, da origen al cuarto año de la escuela secundaria. En Arroyo se han matriculado 15 alumnos de la zona.
La iniciativa de creación surgió de los propios estudiantes que egresaron en 2010 del tercer año de la Educación General Básica y de sus familiares. El pedido fue tomando forma apoyado por padres, vecinos, docentes y equipo directivo de la institución, quienes encontraron apoyo pedagógico en las autoridades educativas.
La génesis de su creación reconoce momentos que son paradigmáticos. Hacia fines de 2010 se promovió una reunión para tratar la posibilidad de la creación de este nuevo servicio educativo. Estuvieron presentes: la Intendente de la localidad, Prof. Carmen Toller, el Senador, Dr. Melchiori, la Directora Departamental, Prof Norma Biavaschi, la concejal Sandra Latuf, la Supervisora de Zona, Prof Claudia López el Director, Prof. Fabio Oggier, la maestra de primer año, Susana, representantes del gremio docente, un número importante de profesores, autoridades de Policía, de Prefectura, el Copnaf, de empresas de la zona, madres, padres, vecinos. Este grupo humano apoyó el pedido de alumnos y docentes. La Presidente del Consejo General de Educación, Prof. Graciela Bar visitó hace días las instalaciones escolares.
Desde el lunes, Arroyo Martínez tendrá su escuela secundaria. Nuevos docentes navegarán diariamente hacia su trabajo entre el sonido de los motores y conocerán una realidad diversa, otros, los antiguos, extenderán sus horas de clases ratificando una elección profesional y humana. Todos tendrán que afrontar lluvias, tormentas, calores, crecidas y fríos isleños. Tendrán que penetrar el espíritu del Arroyo con un alma que, a la vez vuela y navega, muy cerca del Río Uruguay, donde las fronteras virtuales se confunden y los celulares indican “Bienvenido al Uruguay” nuestros maestros y alumnos hacen patria, aprenden, enseñan, hermanan.
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El lenguaje nos enseña que escuchar, leer, interpretar, construye y afianza la posibilidad de su liberación del ser que habla y, en definitiva, su humanidad.
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El Magister Enrique Stola coordinó en nuestra ciudad una charla-taller propiciada por la Coordinación de Extensión Rectorado de la UADER.
Por Susana Lizzi
¿Qué medidas prácticas se podrían tomar para concienciar en el aula?
No hay políticas de estado desde una perspectiva de género, no hay estudio, cuando se dicta una ley, sobre cómo impacta diferencialmente en las mujeres. No hay formación académica en este sentido, así que no es tarea fácil pasar a que en las instituciones terciarias donde se forman docentes se analice la realidad desde esta perspectiva.
¿Cómo podemos los y las docentes detectar la violencia de género que se esté provocando a las jóvenes, si no se atreven a hablar?
Las y los jóvenes podrán tener dificultades para hablar; o no tendrán palabras para asignar a las realidades que viven. Quizás uno de los caminos sea realizar talleres con ellos para explicarles cómo se van gestando las conductas violentas en los noviazgos violentos. Deben aprender que la expresión de los celos no es manifestación de amor sino de dominio, que nadie usa la descalificación como instrumento habitual de relacionamiento con quien ama.
¿La perspectiva de género es mal vista desde lo religioso por sus colisionar con sus intereses?
Creo que las instituciones religiosas son instituciones de dominación, por lo tanto una perspectiva de género feminista inevitablemente desnuda y visibiliza los mecanismos de dominación religiosa, que en gran parte son a través de las reglamentaciones sobre el ejercicio de la sexualidad y el otorgamiento de un papel secundario a las mujeres.
¿Encontramos así el primer escollo para instalar el tema en el aula, porque hay que vencer lo convencionalizado (sin contar con que éste es un proceso de siglos)?
Hay escollos para instalar este tema, como el de la educación sexual, en todos los estamentos del sistema educativo. La resistencia del machismo es fuerte y no a regalar ese espacio de dominación/libertad que es la educación. Me resulta fuerte estar en una reunión de académicas, todas mujeres, y que hablan en masculino. Hay sobrados estudios de cómo el lenguaje modela las mentes y las conductas. Hay que reconstruir, descubrir y estar alerta ante todo mecanismo cotidiano de dominación.
Mg. Enrique Stola
Mediador. Facultad de Psicología. Universidad de Buenos Aires. Miembro de la Asociación de Psiquiatras de Argentina. Integrante de la Comisión Nacional de Acciones para la elaboración de Sanciones de la Violencia de Género. Desde 2009 es Prof. Interino de Derechos Humanos y posgrado de UADER Gualeguaychú.
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Cuando Valeria Roldán, Prof. de Literatura en el Instituto Sagrado Corazón, me invitó a visitar a sus alumnos de Quinto año del Ciclo Orientado, nunca imaginé que encontraría tantos potenciales escritores.
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Los alumnos aprenden ahora que el 24 de marzo no hay clases porque se conmemora el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia. Nosotros aportamos este texto referido al tema escrito por un poeta salteño.
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El 13 de marzo de 1786 nació en Concepción del Uruguay don Francisco “Pancho” Ramírez. Un caudillo educador.
Alfonsina María Zivelonghi Pedroza
Francisco Ramírez, como tantos otros, sintió, muy en lo profundo de su ser federal, la necesidad de servir a la ilustración del pueblo, educando a los niños, a los jóvenes e incluso a los mayores. Por ello decretó la obligatoriedad de la enseñanza primaria, incluyendo la alfabetización y la aritmética.
Aunque anterior en el tiempo, con la impronta sarmientina, tuvo la lucidez suficiente para dedicar esfuerzos y preocupación a la labor educativa a través de acciones concretas, como el mejoramiento de los sueldos de los maestros, seleccionándolos no sólo por sus dotes intelectuales, sino morales; creando escuelas y construyendo edificios escolares.
Antiguo aliado de José Gervasio Artigas funda la República de Entre Ríos en 1820, la cual prevaleció hasta su muerte, un año después. El 24 de noviembre de 1820 fue elegido en Gualeguay Jefe Supremo de la República, -Supremo Entrerriano-, y el 30 del mismo mes proclamó en el territorio de las tres provincias que controlaba (Entre Ríos, Corrientes, Misiones) la constitución de la República de Entre Ríos.
La república fue efímera, pero la tarea que realizó en ella Ramírez fue intensa. Sancionó reglamentos en lo militar, lo político, lo económico y la recaudación de impuestos, eliminando los derechos de importación. Efectuó la división del territorio en departamentos, cuyos gobernadores en lo civil y militar serían elegidos por la población de su jurisdicción; estableció un régimen de administración de justicia, un servicio de correos, ordenó la realización de un censo. Prohibió además la matanza de ganado cimarrón, promoviendo la cría en estancias y la agricultura. Bajo su auspicio se realizaron los primeros comicios en la región. Montó las bases de una administración pública que duraría muchos años, siendo prolijo y reglamentarista en el manejo de las cosas oficiales.
Lamentablemente, a causa del corto período en que ostentó el poder este caudillo, la idea acabada en materia educativa no fue posible comprenderla en su totalidad; sin embargo se sabe que comenzó la noble tarea. Creó un total de 20 escuelas de Enseñanza Primaria, 12 en Corrientes y 8 en Entre Ríos, e inició la construcción de dos edificios, a principios de 1821, uno en Gualeguaychú y otro en Nogoyá.
Una concepción fuertemente militarizada del proceso educativo, lo llevó a establecer en la margen derecha del río Gualeguay, la Escuela Militar Jacinta, residencia habitual del comandante Gral. de Armas de Entre Ríos, don Ricardo López Jordán, centro estratégico donde convergían personajes e informes de importancia para la existencia de la República de Entre Ríos. De allí surgió un ejército disciplinado y en alto grado eficiente.
Adriana Puiggrós refiere que existió en nuestro país, una Pedagogía federalista popular con elementos liberales: “Muchos caudillos desarrollan experiencias semejantes a la reforma educativa que puso en marcha el caudillo nacionalista popular Francisco Solano López, derrotado en la guerra del Paraguay. Se trata de una educación moderna, participando la sociedad civil y apoyada en la cultura de los pueblos. La concepción democrática y popular se halla en Artigas –dando continuidad a las ideas de Belgrano– y en varios caudillos: Bustos (Córdoba), López (Santa Fe), Alejandro Heredia (Tucumán), Félix Heredia (Salta), Molina (Mendoza), Ferré (Corrientes), Pancho Ramírez (Entre Ríos) y Urquiza (Entre Ríos), defendiendo la idea de construir un sistema educativo estatal. En sus provincias la enseñanza siguió siendo religiosa “pues en esa época del país era aún inconcebible la laicidad”. Pero comenzaron a diferenciar entre las creencias religiosas y la adhesión a la concepción medieval del poder, que otorgaba primacía a la Iglesia Católica sobre el Estado. Avanzaron sobre el monopolio educativo eclesiástico, desarrollando la instrucción pública, e implementaron la obligatoriedad y gratuidad.” (pp 47)
La educación pública entonces, tenía el deber de afianzar el nuevo Estado que se había creado, fundando una sistema educativo acorde con las nuevas ideas. Fue entonces cuando los métodos educativos foráneos sufrieron un proceso de adaptación a la realidad nacional, poniéndose en práctica un método sistemático pasible de ser aplicado en todas las escuelas. Por ejemplo: la modificación de los textos elementales de lectura, como el manual de moral cívica para dar contenido espiritual uniforme adoptándose el “Tratado de las Obligaciones del Hombre”; utilizándose el “Contrato Social” de Rousseau; la creación de gran cantidad de escuelas primarias en todo el país dependientes de cada departamento; la Fundación de la Universidad de Buenos Aires el 12 de agosto de 1821, dividida en Departamentos Científicos (del de Letras dependían las escuelas primarias) entre otras innovaciones para la época.
En fin, Francisco (Pancho) Ramírez significó para la provincia de Entre Ríos el orden en todos los ámbitos, donde lejos de sobreabundar la improvisación y el oportunismo, reinó la moderación evidenciada en una administración prolija y una conducta coherente con su convicción federalista de organización política y social.
La creación de la República de Entre Ríos reforzó la autonomía provincial y su aporte a la educación de las primeras letras, valorable en todo sentido, realzó la figura del caudillo, acercándolo al ideal moderno de una educación igualitaria.
En un acto llevado a cabo en Córdoba el pasado año, en conmemoración de aquel bravo caudillo entrerriano, el gobernador Sergio Urribarri expresó: “En la época en que fundó la República de Entre Ríos fue un impulsor de la educación primaria obligatoria, de la agricultura y la ganadería. Fue en definitiva un gobernante que tuvo espíritu de progreso a la hora de regir los destinos de su terruño. Por eso merece un homenaje de todos los argentinos.”
Palabras que entrelazan en un reconocimiento y admiración que no conoce fronteras políticas, la historia sensible y heroica de Entre Ríos.
BIBLIOGRAFÍA
Arce, Facundo: “Francisco Ramírez y la República de Entre Ríos”.Bs. As. 1971. Cuadernos de Gualeguaychú. Suplemento especial N° 11. www.cuestionentrerriana.com.ar/emotivo-homenaje-a-pancho-ramirez-en-cordoba/
La autora es Prof. y Licenciada en Historia. Docente
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Lic. Marcos Henchoz*
Como docente de la cátedra de Administración y Gestión Escolar, en el 4º año del profesorado de Pedagogía, del Instituto Superior de Formación Docente “María Inés Elizalde” me propongo, entre otros objetivos, obtener las opiniones y criterios de mis alumnos desde la producción de textos escritos. A esta altura de su carrera, están realizando observaciones y prácticas áulicas. Pronto serán docentes. Me satisface escucharlos e ir madurando ideas y conceptos con ellos. La forma elegida para la producción escrita es el ensayo. Nada menos.
Un buen ensayo, no sólo requiere ideas, sino que se necesita mucha lectura previa, inspiración y capacidad argumentativa. Tarea para nada sencilla. Debe actuar como motor de reflexión, generador de duda y productor de ideas nuevas. Expone una interpretación personal sobre un tema en particular. La actitud del escritor será clave en la escritura. En este ciclo lectivo, la propuesta se orientó hacia el tema “ser docentes hoy”.
“Hoy nos preguntamos sobre ¿como es la situación del docente actual? Ser docente nos pone en una situación de continua formación y de exposición para la que debemos estar a pleno. Se ve afectado hoy en día por una larga lista de expectativas que la sociedad toda pone de manifiesto, como ser: profesionalismo, seriedad en la tarea, buen humor, responsabilidad, respeto por el niño, afecto y buen trato. A esta lista seguramente ustedes podrán completarla con más dedicación y tiempo. Somos profesionales que, con una adecuada formación científica y humanística, asumimos una actitud de compromiso social e institucional para elaborar líneas de intervención que surjan de interpretar realidades, definir problemas, actuar dentro de ciertos márgenes que no son absolutos y ante situaciones específicas, únicas e irrepetibles. Indudablemente, para desarrollar favorablemente el rol docente, es indispensable que el entorno sea propicio. Es importante sentirnos acompañados por el resto de las personas que integran la institución. Estar de acuerdo con las autoridades en la formulación de objetivos coherentes y concretos, brindándonos las posibilidades necesarias para alcanzarlos. Las instituciones educativas y en consecuencia la tarea docente, debería ser sustantiva para la construcción de una sociedad más solidaria, ética y democrática”. (1)
Les propuse a Sheila, Francisco, Juliana, Yanina y Carla que se expresaran, a través de la escritura, exponiendo sus argumentaciones acerca del “ser docentes hoy”, que pensaban y sentían, que los motivaba de la tarea y profesión que estaban por asumir en los próximos días. No me llevé ninguna sorpresa con la producción porque sabía del nivel de compromiso y trabajo que tienen como alumnos. Me llamó la atención algunos de sus comentarios que quiero compartir con ustedes:
- “Estamos absolutamente convencidas de que la práctica docente debe estar relacionada a una postura epistemológica, porque si bien se le da poca importancia al nivel epistémico en la enseñanza, es uno de los niveles para alcanzar la comprensión verdadera de nuestra profesión…”
- “Reconocer que en la escuela existe y convive cierto grado de conflictividad y que el conflicto es el impulsor de la dinámica permanente de los procesos sociales, y por eso se requieren actores con sus diferentes miradas…”.
- “ Hoy en día, la escuela es un lugar de incertidumbre ya que se ha transformado en un espacio cerrado en el cual el docente se pone a la defensiva ante ciertas actitudes y acciones con los que debería comprometerse, como es la transmisión de valores…”.
- “Nuestra actividad está desprestigiada. Se genera preocupación por obtener mayor puntaje, lo cual nos condiciona la necesidad de elegir entre aquello necesario para el trabajo cotidiano y aquel que les ofrece mayor puntaje”.
-“El valor de la tarea docente es incierto con respecto a la posibilidad de generar conciencia social, cultural y política; porque el docente ya no trabaja en función de formar para el cambio social, sino que intenta acomodar el objetivo de su tarea con el fin de brindar herramientas que puedan ser útiles en la sociedad”.
- “Considero que el docente actual está viviendo una odisea en varios aspectos, desde una sociedad que lo desvaloriza y denigra constantemente, en forma directa padres y alumnos”.
- “Muchos docentes se encuentran frustrados por no poder concretar aquello que idearon en su formación, esto es, llevar adelante clases con una didáctica completamente diferente que promueva nuevos recursos”.
- “La realidad indica que los cambios en la estructura familiar ha alejado a los chicos de la enseñanza de valores mínimos de convivencia y que en las escuelas se potencian. Así observamos que no hay respeto hacia el otro, están sumidos facilismo, la inmediatez y el materialismo”.
- “La palabra de los adultos ha perdido sentido y autoridad”.
- “La realidad que he vivido hasta ahora está lejos de lo que pensaba de la educación. Me doy fuerza cada día para no “tirar la toalla”, de dejar de intentarlo”.
- “La formación que hemos tenido en el profesorado parece ir a contramano de la realidad. En las escuelas hay muchas realidades y problemas que no se relacionan en forma directa con mi próxima tarea docente. Creo que tendré que ser mamá, asistente social, hermana mayor y guía espiritual. ¡Por Dios, donde están los padres de estos alumnos?”
- “¿Cómo poder trabajar cuando son algunos son tan demandantes, hirientes y atrevidos? Cuando se les exige por debajo de lo que sabemos que pueden dar y aún así preguntan ¿Usted está loco/a con lo que me está pidiendo? ¡Yo no lo pienso hacer! ... ¿Quién es usted para venir a cambiarnos la vida? ¡Qué me importa que en la universidad me exijan, cuando llegue voy a estudiar, no antes!, y podría continuar hasta formar una larga lista”.
- “Como futura docente sé que toda la teoría que he aprendido y la que me queda por aprender en muchas ocasiones no podré implementarla en la práctica; algunos de los autores que he leído plantean ideas maravillosas de la Escuela, del aula, del aprendizaje y de la enseñanza, pero están formuladas para una escuela ideal que no existe.
La realidad de hoy en día es muy complicada, es impredecible, es muy cambiante, hay una gran diversidad con la que es muy difícil trabajar”.
-“ Desde mi punto de vista no siempre el Docente puede lograr lo que la sociedad pretende, porque constantemente se le están presentando desafíos, dificultades, situaciones que lo superan y que este no ha sido preparado en su formación, donde debe actuar como un mago, y resolver la situación o el conflicto.
Entonces estas circunstancias que se presentan hacen muy difícil lograr los objetivos y finalidades que la Educación y la Sociedad pretenden”.
Podría continuar exponiendo fragmentos de lo escrito por los alumnos. Aunque para muestra alcanza para comprender la situación por la que están atravesando. En sus primeras experiencias áulicas se ha encontrado con una de las realidades muy conversadas en las instituciones aunque no debidamente puestas en cuestión por la sociedad.
La enseñanza de valores es tarea primera y determinante de la familia, no de escuela, por ende, de los docentes. Hay mucha diversidad en el aula y los alumnos presentan necesidades que son de responsabilidad de las familias. Como hace un docente para enseñar ante tantas carencias, por ejemplo, restarle importancia al esfuerzo y la dedicación por el estudio, al cumplimiento de tareas escolares y a la falta de libros y manuales para cumplir con el desempeño escolar, entre otras.
A mis alumnos les digo que no renuncien ni claudiquen, que perseveren en la búsqueda de alternativas didácticas-pedagógicas, que se comprometan con el ideal de la formación de ciudadanos críticos y reflexivos.
Cita:
(1) MONTENEGRO Marcelo Claudio (Profesor para la Enseñanza Primaria - Especialista Superior en Literatura Infantil y Juvenil - Especialista en Informática Educativa para Docentes). Ponencia El Docente, del compromiso al conformismo presentada en el XI Congreso pedagógico una escuela donde los "tejedores de palabras" sean "hacedores del mundo".
CV sintetizado:
Profesor de Enseñanza Primaria - Profesor de Historia - Licenciado en Historia - Licenciado en Gestión Educativa - Especialización Superior en Ciencias Sociales.
Ha publicado libros y producciones escolares para nivel primario: Historia de la Colonia Oficial El Potrero: conformación y destino de un modelo de reforma agraria del gobierno peronista en el sur entrerriano, Editorial Entre Ríos. El Lugar donde vivo (fascículos coleccionables y CDs Educativo Interactivo), Imágenes para conocernos: personajes y sitios históricos de Gualeguaychú, cartografía del departamento Gualeguaychú para uso escolar.
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La inclusión, como propuesta pedagógica, no sólo trata de “escolarizar” a los jóvenes, sino de crear un espacio donde encuentren respuestas y alimenten expectativas de vida.
Por Alfonsina María Zivelonghi
La inclusión educativa, como política de estado constituye una herramienta de la cual mucho se ha hablado sin dimensionarla en su totalidad; actualmente es la problemática más evidente el grado de deserción escolar, agudizado en el Nivel medio, con altos índices de repitencia y abandono por parte de los adolescentes y jóvenes.
Por inclusión se entiende un proceso complejo que encierra: detección de causas de ausentismo en las escuelas; intervención -en un trabajo conjunto interdisciplinario entre la comunidad educativa y su entorno inmediato (familias, instituciones intermedias, etc.)- a través de la implementación de mecanismos de resolución de las problemáticas particulares, de acuerdos, adaptaciones metodológicas, modificaciones o reestructuraciones de prácticas anquilosadas o didácticas rígidas, entre otras variadas propuestas, donde la creatividad juega sin duda una papel fundamental.
La conclusión o la urgencia que surge de este panorama es la necesidad de retener a los chicos y chicas dentro de la escolaridad, elevar los índices de promoción y minimizar los de abandono. Para ello desde hace más de una década se ha venido poniendo en práctica proyectos que buscan dar respuestas eficaces a ésta realidad educativa y social.
Primeramente se debe revalorizar el trabajo en equipo entre directivos y docentes, la creación de espacios de diálogo, respeto, búsqueda constante de prácticas significativas que profundicen las temáticas que conforman el ideario de la Institución, único y rico en matices, desde dónde la perspectiva del alumno crece, se adapta, se revitaliza.
En este marco, se desarrolla una propuesta pedagógica inclusiva. No sólo se trata de “escolarizar” a los jóvenes, sino de crear un espacio donde ellos se sientan identificados, comprendidos, contenidos, un lugar dónde además de conocimiento, encuentren respuestas y alimenten expectativas de vida.
Afortunadamente en la actualidad se cuenta con diferentes líneas de acción provenientes de una política educativa en concordancia con la Ley de Educación Nacional N° 26.206, respecto de la promoción de la igualdad educativa.
En el país se han llevado a cabo con resultados altamente valorables distintas propuestas que desarrollándose paralelamente a la currícula oficial, han logrado resignificar la escuela secundaria. Estas estrategias, innovadoras algunas, demostraron la eficacia de una forma de hacer y vivir el proceso enseñanza-aprendizaje desde un punto de vista revitalizador, liberado de prejuicios y pleno de sentido.
Si bien con lo expuesto hasta ahora, sólo se ha vislumbrado parte de lo que refiere el término, la inclusión educativa está imbricada en la realidad socio-económica en la que se hallan inmersos nuestros jóvenes. De la capacidad de comprender la urgencia de una intervención eficaz en la comunidad inmediata a la escuela, en el tendido de redes entre ésta y otras instituciones u organizaciones de la sociedad, en el fortalecimiento de vínculos ya existentes, en el esfuerzo conjunto y la disposición a la apertura y al consenso, depende que los frutos den el resultado esperado.
Por ello, también la participación activa y comprometida de los diferentes actores de la comunidad educativa es fundamental para –en una primera instancia- crear conciencia y modificar hábitos, cubrir espacios que hasta ahora se han dejado vacantes-cedidos al ocio y a la ausencia de valores-.
No se trata a veces de recurrir a métodos demasiados sofisticados de enseñanza, ni de trazarse objetivos inalcanzables, lo cual no sólo da por tierra con el espíritu de cualquier educador que se precie de tal, sino que supone una pérdida de tiempos valiosísimos de búsqueda y construcción de caminos, que no por ya transitados dejan de ser trascendentes y efectivos.
Animarse a incluir requiere más que la mera aplicación de técnicas de aprendizaje: necesita de una fuerte convicción de que se puede mejorar la realidad educativa-social de los chicos y chicas, recobrar el sentido de la vocación docente, optimizarla desde el prisma de la realidad que no elegimos, pero que nos desafía y nos sacude.
Las instituciones educativas, desde sus posibilidades, coincidencias, experiencias y capacidad multiplicadora tienen la posibilidad y el compromiso de reconstruir, incentivar, resignificar las formas de construir el espacio educativo, desde una perspectiva abierta, inclusiva. Proyectar desde la igualdad una escuela atractiva para que los adolescentes y jóvenes de nuestro tiempo elaboren su lugar en el mundo digno, único y rico en valores.
Bibliografía:
Ley de educación Nacional N° 26.206: ” Diseño e implementación del plan de mejora institucional”-Ministerio de Educ.de la Nación. 2010 “Experiencias y prácticas educativas en escuelas secundarias”-Ministerio de Educ. de la Nación-2010
Alfonsina María Zivelonghi es Profesora y Licenciada en Historia. Docente. Referente Técnico Territorial del Plan de Mejora Institucional.
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