FRANCISCO RAMÍREZ, GOBERNANTE  (II).-

 Por Mario Gercek

En la introducción al primer artículo sobre Ramírez mencioné la importante influencia de Artigas sobre la Banda Oriental y el Litoral. Sinteticé los acontecimientos que condujeron a la ruptura entre ambos caudillos para analizar luego los rasgos fundamentales que caracterizaron a  la República de Entre Ríos a partir del Bando de creación y de los cuatro reglamentos originados en la norma madre. En los párrafos finales aludí a la corta vida de esta institución federal y su desaparición poco después de la trágica muerte del Supremo Entrerriano. Al comentar su obra de gobierno omití, “ex profeso”, la vinculada con la educación para abordarla en esta segunda entrega  para “Enfoque Educativo”.

 

El Supremo Entrerriano y la educación:

Los artículos 36º, 37º, 38º y 39º del Reglamento para el Orden Político contienen disposiciones  específicas de carácter educativo: Se ordena a los comandantes el establecimiento de una escuela pública en cada uno de los tres departamentos de la República, donde a los menores de edad, cuyos padres tendrán la obligación de velar por su asistencia, se les enseñará, “al menos”, a leer, escribir y contar. Se exigirá  probidad y  “la mejor instrucción posible” a todo maestro de escuela, “…para facilitar la más pronta enseñanza de la juventud y los primeros conocimientos de una buena educación”. Los maestros recibirán del gobierno parte de sus haberes, en proporción al número de alumnos pobres. El resto será aportado por los padres pudientes hasta que las autoridades se hagan cargo del pago total de los sueldos. Los comandantes departamentales proporcionarán “…una casa cómoda para la enseñanza…” y el  gobierno proveerá todos los libros y cartillas que los maestros necesiten 1.

 

En estas cláusulas se puede apreciar una marcada similitud con algunos artículos del Reglamento que Manuel Belgrano redactó en 1813 para las escuelas que, por su voluntad, deberían crearse en Tucumán, Jujuy, Santiago del Estero y Tarija. En Ramírez, como antes en don Manuel, hubo una marcada preocupación por la enseñanza pública y gratuita. Las ideas de Belgrano sobre educación inspiraron el reglamento que Artigas ordenó redactar para las escuelas públicas que fundaba con el objetivo de  “mejorar la situación  moral y material de sus paisanos” sobre la base de la libertad 2. Cabe suponer que Ramírez recibió esta influencia a  través de  colaboradores  de sólida formación intelectual como José Simón García de Cossio, Cipriano de Urquiza (hermano mayor de don Justo José) y Evaristo Carriego (padre del poeta).

Adriana Puiggrós afirma que, en oposición a la ideología pedagógica tradicionalista sostenida  más tarde  por Rosas y Quiroga, apareció una ideología pedagógica liberal, basada en la “concepción democrática y popular” que inspiró el Reglamento de Artigas. Esta última ideología, orientadora a futuro  de un sistema educativo estatal, fue adoptada por los caudillos Juan Bautista Bustos, Estanislao López, Félix Heredia, Alejandro Heredia, Pedro Ferré, Francisco Ramírez y Justo José de Urquiza en sus respectivas provincias 3.

Resulta interesante destacar que, en plena lucha contra los  otrora aliados de Cepeda y Pilar –López y Bustos- y poco antes de su dramático final, el Supremo mantuvo correspondencia asidua con el comandante del Departamento de Corrientes, instándolo a terminar la construcción del edificio destinado a una nueva escuela en esa ciudad.

En el escaso tiempo que gobernó la República  aumentó el número de establecimientos de enseñanza elemental a veinte, doce en Corrientes y ocho en Entre Ríos. Merece destacarse, también,  la fundación de una  escuela militar en el parque del ejército entrerriano, sobre las márgenes del arroyo Jacinta (departamento Gualeguay). Beatriz Bosch considera que los “únicos hechos positivos producidos durante la hegemonía ramiriana” han sido la creación de las veinte escuelas elementales y el estímulo a las investigaciones de Amado Bonpland 4.

El gobernante entrerriano  acogió con beneplácito al botánico francés previendo los beneficios  de  sus investigaciones aplicadas a la solución de necesidades imperiosas del territorio mesopotámico. En tal sentido lo comisionó “para ir a las Misiones y practicar estudios científicos y preparar un informe sobre los pueblos, los yerbales y aconsejar la forma de restaurarlos, y además, fundar una colonia agrícola” 5. Este proyecto se frustró por el asesinato de don Francisco, la posterior disolución de la entidad política de su creación y la captura de Bonpland por una partida de soldados del Paraguay, país en el que permaneció prisionero varios años.

Yorga Salomón consigna en su obra Francisco Ramírez, motivos del caudillo el siguiente episodio, que supera  lo meramente anecdótico: El maestro Luis Roque Godoy, de la “escuela Pública de la Patria” solicita un aumento de sueldo, “teniendo en cuenta la familia que debe mantener, sus recursos personales y su absoluta dedicación a la enseñanza, que le impide cualquiera otra actividad lucrativa”. Manifiesta que no le alcanzan los 16 pesos con cinco reales que  percibe mensualmente. La respuesta oficial del Supremo Entrerriano es un incremento de 10 pesos sobre el monto anterior 6.

 

Carezco de información suficiente para afirmar o negar que ésta fue una medida aislada. No obstante entiendo que revela en el hombre de gobierno sensibilidad y respeto por la tarea docente. Cabe recordar la excepcional jerarquía que Don Manuel Belgrano atribuye al maestro en el citado reglamento de su autoría, tanto en la importante remuneración que le asigna como en el tratamiento de “Padre de la Patria” que exige se le brinde.

 

Francisco Ramírez integró la primera generación de caudillos rioplatenses. En opinión de Félix Luna estos protagonistas del Año XX “…alcanzaron a incidir positivamente en el plano institucional de la futura república y en la formación de un  incipiente derecho público”.  Uno de sus aportes más trascendentes consistió en “el robustecimiento de la flaca conciencia nacional 7. Agrego: ni Artigas quiso separar la Banda Oriental para crear una entidad política independiente, ni Ramírez creó la República de Entre Ríos para desmembrarla del resto de las provincias.  Ambos aspiraron a  mantener la unidad del difuso espacio nacional dentro de los límites que tuvo el desaparecido Virreinato del Río de la Plata.

En todo caso  los caudillos no fueron los pregoneros  ni los promotores de la barbarie, según la interpretación de una historia oficial superada. La obra de gobierno de muchos de ellos desmiente con creces esta versión.

 

Citas:

  1. Vásquez, Aníbal S.. La República de Entre Ríos, Paraná, Predassi, 1930, p. 91.
  2. Puiggrós, Adriana. Qué pasó en la educación argentina,  B.A., Kapelusz, 1999, p. 31.32.
  3. Puiggrós, Adriana. Ob, cit.,p. 31-32.
  4. Bosch, Beatriz. Historia de Entre Ríos, B.A., Plus Ultra, 1978, p. 64.
  5. Arce, Facundo A. De la Revolución de Mayo a la República de Entre Ríos, en Enciclopedia de Entre Ríos, área Historia, Paraná, Arozena Editores, tomo II, primera parte, p. 106-107.
  6. Salomón, Yorga. Francisco Ramírez. Motivos del caudillo, B.A., Plus Ultra, 1978, p. 64.

 7. Luna, Félix. La democracia bárbara, en Polémica, primera historia argentina integral, B.A., C.E.A.L., 1970, p. 261 a 280.