La localidad rural, ubicada a 15 kilómetros de Larroque quedó aislada por las intensas precipitaciones que se registraron en la zona, provocando el desborde del arroyo “Las Toscas”.

Por Fabián Miró

Como cada vez que llueve en forma intensa, el poblado rural (250 habitantes) quedó  totalmente aislado. Cercado por el agua no tuvo por al menos un día salida a Larroque, como tampoco a Urdinarrain.

Ayer por la mañana en contacto con Radio Cero un poblador de Irazusta comentó que “por fortuna el agua no entró en mi domicilio como sucediera con anterioridad”. Agregó que de esta manera “no se puede vivir tranquilo”.

Recordó que “tiempo atrás el desborde del arroyo terminó con el agua dentro de mi casa y en la mayoría de los domicilios”. Explicó que “cuando llueve intensamente el agua baja de los campos, desborda el arroyo que está detrás del pueblo y entra en las casas arruinando mobiliario y la infraestructura de la vivienda”.

El vecino se mostró resignado: “estamos cansados de pedir que nos solucionen un problema de larga data”.

El Periódico Acción de Larroque en su página digital destacó que “al menos un auto quedó bajo el agua en su intento de salir hacia Larroque. El conductor pretendía viajar hacia Gualeguaychú, donde permanece internado un familiar en grave estado, pero se topó con la marea de agua que sepultaba un tramo de la ruta 51 a unos cinco kilómetros de la localidad”.

Irazusta es una localidad que al igual que Almada y Parera, parece encontrarse en vías de extinción. Los jóvenes emigran en búsqueda de un mejor porvenir y la población que allí habita en su mayoría se trata de personas adultas.

Personas que merecen un mejor trato y un poco más de consideración. Por su parte la ruta 51 sigue en la dulce espera de las mejoras. Hoy el asfaltado prometido en su momento suena a utopía y la gente está harta de promesas incumplidas. O será que el caudal de votantes es menor y no cuenta para las gestiones de turno.