El contundente rechazo por parte de Néstor y Cristina Kirchner a la restauración del 82% móvil para las jubilaciones mínimas y a la sanción de una nueva ley de protección de los glaciares igual a la vetada en el 2008, excusados en un discurso eminentemente noventista, puso al descubierto su verdadera cara ante la sociedad.











