
Son estudiantes de arte, bioingeniería, historia. Uno es fotógrafo. Están procesados por daño calificado (pena de hasta un año de prisión condicional) y el intendente Carlos Schmidt (UCR) los denunció penalmente por asociación ilícita (hasta 10 años de cárcel). El delito: un graffiti. Pintaron con aerosol en un tanque de guerra las palabras “Amor”, “Paz”, “No a la guerra” y “Argentina”, y dibujaron flores de colores, corazones y símbolos pacifistas.o
Por Verónica Toller
Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla
Juan Manuel Marengo (20), Jairo Fiorotto (21) y Santiago Fiorotto (20) integran un grupo de arte llamado Vientos de Libertad en Oro Verde, un pueblito entrerriano cercano a Paraná. Ellos no niegan los hechos. Dicen que pidieron varias veces al municipio que retirara ese “monumento a la guerra” y no fueron escuchados. Que lo pintaron porque “las guerras son manchas en el corazón de la humanidad. Nuestro propósito fue humanizar ese artefacto frío y mortífero, pintándole corazones, y ejercimos la ciudadanía creyendo representar el interés común en una sociedad que se identifica con el amor y el ensueño y la lucha por ideales, y jamás con la violencia y el terror o en solazarse en los instrumentos de muerte”.
La madrugada del 25 de mayo de 2006, cuando vieron un móvil policial, corrieron. Los detuvieron con 6 disparos de armas de fuego de oficiales y suboficiales de la Policía. Uno de los jóvenes fue detenido con la pistola en la espalda. Ya en la comisaría, cuando se comprobó que sólo tenían aerosoles y cámara de fotos, los mantuvieron dos horas más boca abajo, con las manos en la nuca, los hicieron arrastrar por el suelo y los interrogados sobre sus actividades. Como llevaban un stencil con la frase Revolution Art, los policías les preguntaban "a qué aseguradora pertenecen". Hasta que los jóvenes se dieron cuenta que los policías confundían ART con A.R.T.
Marengo es el más morocho y usa rastas. Fue el que ligó la peor parte. En un celular los trasladaron a Paraná (queda al lado de Oro Verde), los ficharon y fotografiaron de frente y perfil.
El 29 de junio de 2007 el juez Héctor Villarrodona los procesó por daño calificado según el artículo 184 inc 5 del Código Penal, ya que el mismo “recayó sobre el tanque que fuera colocado en homenaje al Ejército Argentino, formando parte del dominio público”. No hizo caso, eso sí, del pedido de los asesores legales del municipio de llegar hasta la “asociación ilícita”. Los abogados en cuestión son padre e hijo, Horacio Maistegui Marcó (es Secretario de Estado de Bienestar Social en 1977) y Horacio Maistegui Martínez. En el decreto Nº 33/06 del municipio de Oro Verde se omiten las palabras pintadas por los muchachos y se destaca que con el tanque “se trata de homenajear y ese es el símbolo que pretendió tener este hecho cuando hace algunos años se colocó allí, justamente homenajear al Ejército Argentino, nos referimos al Ejército de todos los Argentinos, no de algunos, ni en contra de otros, simplemente al ejército argentino que siempre ha luchado conforme su mandato por salvaguardar los destinos de nuestra Patria”.
Frente al procesamiento, el abogado José Iparraguirre presentó un recurso ante la Cámara de Apelaciones. Entre otras cosas, alegó “la insignificancia de la conducta reprochada, tal como nos enseña el profesor Eugenio Zaffaroni. Existen conductas a las cuales se les aplica el principio de atipicidad conglobante en razón de la indiferencia, por insignificancia, de la ley penal frente a un hecho nimio".
Destacó el hecho de que la denuncia del Municipio ocultó las palabras escritas en el tanque, pese a que el Acta de Inspección firmada a las 2 y media de la mañana del 25 de mayo del año pasado por el inspector de Policía Juan Carlos Nichea y el testigo, oficial Edgardo Luis Mendieta, de Oro Verde, deja constancia de que "el cañón se encuentra pintado con diversos colores sobre el color militar originario, sobre su lateral derecho se lee la palabra PAZ en letra mayúscula imprenta de color rojo y azul, y en la parte trasera tiene escrita la palabra AMOR, diversos símbolos de paz y otros, dibujos de flores, diversas líneas y círculos en colores rojo, azul y amarillo. En la base de cemento donde está fijado el tanque se lee la palabra ARGENTINA”.
Los tres acusados escribieron planteando su caso al Defensor del Pueblo de la Nación, a la ministra de Defensa Nilda Garré, al Premio Nóbel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel y al presidente Néstor Kirchner. Nadie les contestó.
Un grupo de 230 habitantes de Oro Verde pidió mediante nota al intendente que retire el tanque. Y aclaró que nadie en el lugar se sintió agraviado por las palabras pintadas en el mismo, contrariamente a lo que afirma el decreto municipal Nº 33/06, donde se denuncia la “asociación ilícita” de los muchachos y se sostiene que agraviaron profundamente ala comunidad local con su pintada. También estudiantes, legisladores y ecologistas ofrecieron su apoyo a “los pintatanques”.
El 4 de agosto será presentado en el Congreso Partidario Provincial de la UCR, en Villaguay, un pedido para que el mismo desagravie públicamente a los muchachos, considerando que el intendente que los acusó es radical. Dicho Congreso será presidido, entre otros, por el ex senador nacional Luis Agustín Brasesco. “El tal “atentado” – dice el proyecto -, es decir, la pintada con aerosol sobre un obsoleto artefacto símbolo de la industria de la muerte, y también símbolo de los atropellos perpetrados por quienes detentaron el poder usurpado y asesino, podrá ser una travesura juvenil, que se solucionaba con un gramo de sentido común, aplicando, mediante el uso de un simple pincel una capa de la tan conocida pintura verde sobre la chatarra enaltecida y protegida por quien debió pensar, primero, en los jóvenes entrerrianos, antes que en imaginar que se había constituido una “asociación ilícita”, nada menos que para estampar palabras que, en verdad, son encomiables”. Critican “duramente la peregrina actitud de quien, además de autoridad (intendente) debió tener algo de padre y de maestro, enseñando, en todo caso, que no es tarea estudiantil poner palabras de paz en un objeto cuya función es sencillamente monstruosa y antinatural y estéticamente refleja solamente lo que es: una cosa para segar vidas. La referida cuasi chatarra no es representativa de ninguna institución de la República, ni prestó utilidad alguna para defender la soberanía argentina, como sí pueden serlo algunos viejos aviones Canberra, cuyos tripulantes lucharon contra un imperio, participando, muriendo, incluso, por una causa nacional”.
Los pintatanques
Cuando estaban en la Comisaría, uno de los policías les dijo: “así que ustedes son los pintatanques”. Así que con ese nombre, “Los Pintatanques de corazón”, los tres escribieron una carta abierta a su comunidad. Tras algunos epígrafes sonoros como “Hermosa tierra entrerriana, símbolo de rebeldía” (Atahualpa Yupanqui), “Que la guerra no me sea indiferente” (León Gieco) y “¡Demos a los niños un futuro de paz!” (Juan Pablo II), ellos explican: "Entendemos que la humanidad debe avergonzarse de las guerras. Más todavía desde que vimos los desastres que provoca, en directo, a través de la televisión que no estaba a mano en guerras pasadas. Las guerras son manchas en el corazón de la humanidad. Guerra es tristeza y horror. Un tanque de guerra así como está es provocativo, agresivo, y pretende representar lo que no somos en Oro Verde. Un tanque de guerra nos desdibuja. Este pueblo es bello, productivo, trabajador, creativo, diverso, estudioso, moderno. No somos una comunidad guerrera ni lo queremos ser. Si por algo nos destacarnos en Oro Verde no es por la violencia sino por la bondad, la solidaridad, la ciencia. No por los fierros sino por el alma.
"¿Por qué no sacar ese tanque de guerra y colocar allí una cosechadora, por caso, y dar así un ejemplo al mundo de cómo fuimos capaces de valorar la cara noble de la vida?
| < Anterior | Siguiente > |
|---|












