En las instalaciones de la Facultad de Bromatología en Gualeguaychú, se desarrolló el tercer foro de la nuez pecan con la presencia de productores de distintos puntos de la provincia.

Fabián Miró

La apertura del encuentro estuvo a cargo de las autoridades de la facultad de Bromatología de la UNER, anfitriones del encuentro, y de Graciela Ojea, del Consorcio Argentino de Pecan. Entre los asistentes se contó con la presencia de profesionales del Ministerio de Agricultura, del Instituto Nacional de Semillas, del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, del Instituto Nacional de Tecnología Industrial, de la Universidad Nacional de Entre Ríos, asesores privados, productores y asesores de los grupos Cambio Rural pecaneros de Gualeguay, Villaguay, Paranacito, Concordia y Paraná, productores independientes, viveristas, prestadores de servicios y funcionarios municipales.
También se contó con la presencia del asesor y productores integrantes de la recientemente formada “Unidad Piloto de Producción de Pecán Orgánico”, iniciativa del programa Procal.

La ingeniera Mariana D´Alessio una de las organizadoras se refirió al foro, como “un programa que venimos trabajando con el Prosap (Área del Ministerio de Agricultura de la Nación) cuya propuesta es la de construir el cluster de la nuez pecan en la provincia”.

“La finalidad es elaborar un plan estratégico para todo el sector pecanero. Para eso, nos propusimos reunir a todos los actores de la cadena (productores, prestadores de servicio, viveristas, comercializadores, procesadores) y todas las instituciones que trabajan en torno a la cadena, tales como: Inta, Inti, facultades, asesores y otros en un trabajo que se viene realizando desde septiembre del 2011”, resumió.

Comentó además que nace a “través de una inquietud de productores de Colón, San José y Concepción del Uruguay, quienes venían trabajando en forma asociativa. Se enteraron  de la existencia del PROSAP y pidieron asesoramiento. Estamos hablando de una producción nueva, con mucho volumen, pero no cuenta con un plan claro hasta el momento”, destacó.

“No es un producto de consumo masivo y es mucho el camino a recorrer en materia de difusión. En el anterior foro (Villaguay) se trabajó en definir con todos los presentes (más de 70 personas) mercados más atractivos y de esa manera encaminar la producción. Quedó resuelto encaminar la producción hacia el mercado nacional en un corto plazo, ubicando el producto en el mercado de dietética, también en pequeños y medianos supermercados y tratar de que  los elaboradores provinciales, puedan introducir la nuez”, indicó.

Valor agregado
Por su parte, el ingeniero Gustavo Wolf, comenzó a recoger los frutos de la nuez pecan en Primero de Mayo. “Se busca en la forma de la nuez de pecan, producir ordenadamente con calidad y de esta manera arribar a los mercados. En mi caso, empecé a trabajar hace 11 años en este emprendimiento. Los primeros son muy duros, pero a partir del noveno el panorama cambia y uno comienza a ver los frutos de la producción y otros tipos de inconveniente que es producir y comercializar”, indicó.

Wolf trabaja una superficie de 45 hectáreas en Primero de Mayo, plantación en donde vio los primeros frutos a los “cinco años y de ahí en adelante cada vez más”.

Sobre la nuez de pecan, dijo que la misma es “valor agregado concretamente, debido a que se trata de un fruto que se puede comercializar con cáscara como se cosecha, produciéndole un valor agregado que es la calidad como fruto seco. Después vienen todos los derivados que de ella se pueden obtener, cuando se la pela para la industria o el comercio”.

“Industrial es aquella que usa el aceite, las harinas y la que utiliza las dietéticas y la comercialización con el fruto directo. Tiene mucha calidad en sus nutrientes. El aceite es diferenciado. Tiene Omega3, Omega6 y Omega9. Además en la parte proteica tiene casi todas las proteínas esenciales que el ser humano necesita. Es por eso que se la llama carne vegetal”, acotó.

Indicó que a las “plantas hay que cuidarlas y para eso se cuenta con dos sistemas de producción. Uno es bajo el sistema de limpieza total y el otro es tratando de mantener un estado agrológico con el cual la planta vegeta con otras cosas. A esto se lo denomina orgánicos o plantaciones de tipo natural que son realmente interesantes, debido a que permiten llegar a un mercado diferencial”.

Precisó que si el mercado de Argentina continua avanzando, “puede llegar a ser tercer o cuarto exportador en el mundo en un período de 20 años, por lo tanto debemos  prepararnos para el mercado internacional”.

Requiere la nuez pecan mano de obra especializada que formar en nuestro país, porque no la hay y “la persona que trabaja, tiene que saber muy bien de que se trata”.

La plantación
Wolf brindó algunos detalles técnicos. “Plantamos a 10 por 10, debido a que nos pareció algo manejable, sin poda a 20 años, aunque está el caso de cultivos de menor densidad, se planta a 6×6 en terrenos mas arenosos, no tan fértiles como en nuestro establecimiento. Las primeras plantaciones en el país fueron sugeridas a 15×15, pero todo depende, insistió, de la calidad del suelo y con lo que uno quiera trabajar”. Consultado sobre el rendimiento, detalló que primero “se toma por la cantidad de nuez de calidad que produce. Si se obtiene mil kilos de muy buena calidad es un buen negocio. Hay quienes hablan de 3000 kilos, pero llegar a ese número y con buena calidad es un desafío que va a llevar unos años, porque no tenemos el conocimiento técnico y las herramientas con las cuales trabajar en los momentos oportunos eficientemente”.

“Hoy el campo está desprovisto de gente y necesitamos de una alta tecnología y excelente capacidad de trabajo para poder realizar los tiempos en eficiencia y calidad”, apuntó.

Por su parte, Eduardo Lambertini apostó fuerte en Arroyo Barú. Implantó 90 hectáreas con nuez pecan, cuando las superficies rondan entre las 5 y las 50 hectáreas. “En 2009 empezamos el proyecto y un año después a plantar en tres etapas. En 2010 la primera, 2011 la segunda y este año la replantación. Se compran los plantines en los viveros autorizados que se encuentran en Concordia, San José y en Buenos Aires. Viene a raíz desnuda en paños de 20 y 30. Por lo general cuando vienen al campo, hacemos poda de raíz, se las coloca durante 24 hs en enraizador y después empezamos a plantar. Se hace un riego de asiento y la poda de plantación. Es un producto que durante mucho tiempo no es perecedero. Puede estar 6 meses en un galpón almacenado, además en cámara unos seis meses más. En definitiva, se puede jugar con el precio en el mercado y colocarlo en el exterior contraestación”, detalló.

Clúster
El Cluster de la Nuez Pecán integra a productores, empresarios, profesionales, instituciones técnicas, universidades y funcionarios vinculados a la actividad. La nuez pecán es una producción en crecimiento en Entre Ríos, con amplias perspectivas a futuro. Representa una actividad diversificada y una oportunidad especialmente para pequeños y medianos productores. Unas 2000 hectáreas se han implantado con la nuez. Entre Ríos es una provincia que cuenta con un interesante régimen de lluvias que oscila en los 1200 milímetros.

En Gualeguaychú, quedó acordada la siguiente Visión para el Cluster: “Producir un alimento de alto valor nutritivo, con las cualidades químicas, físicas y organolépticas requeridas por el mercado objetivo, competitivo en el mercado interno y externo, garantizando la sustentabilidad del ecosistema y de la cadena productiva”.
Se trataron varias ideas proyecto vinculadas a la producción primaria, entre ellas “publicar y difundir un manual de manejo para el cultivo, sobre la base de los avances existentes”; “formación de recursos humanos en un plan que interrelacione a las universidades, al INTA, a las escuelas agro técnicas y a los grupos de productores”; “promover la industria nacional de maquinaria para labores y para el proceso industrial”, “facilitar el equipamiento por parte de los emprendimientos asociativos” ; “desarrollo de líneas de investigación asociadas a diversas necesidades de la cadena”; “elaborar planes de marketing específicos que promover el producto”. Una de las ideas de mayor consenso fue la necesidad de “conformar una organización que reúna los intereses de los actores de la cadena de pecán de la provincia”.